lunes, 1 de diciembre de 2008

007: Quantum of Solace - Opinión


FICHA TÉCNICA
Dirección: Marc Forster.
Países:
Reino Unido y USA.
Año: 2008.
Duración: 108 min.
Género: Acción, thriller.
Interpretación: Daniel Craig (James Bond), Jeffrey Wright (Felix Leiter), Mathieu Amalric (Dominic Greene), Gemma Arterton (agente Fields), Olga Kurylenko (Camille), Judi Dench (M), Giancarlo Giannini (Mathis), Jesper Christensen (Sr. White), Joaquín Cosio (general Medrano), Anatole Taubman (Elvis), David Harbour (Gregg Beam), Rory Kinnear (Tanner), Fernando Guillén Cuervo (jefe de policía), Glenn Foster (Mitchell), Paul Ritter (Guy Haines).
Guión: Paul Haggis, Neal Purvis y Robert Wade; basado en los personajes creados por Ian Fleming.
Producción: Michael G. Wilson y Barbara Broccoli.
Música: David Arnold.
Fotografía:
Roberto Schaefer.
Montaje: Matt Chessé y Richard Pearson.
Diseño de producción: Dennis Gassner.
Vestuario: Louise Frogley.
Estreno en Reino Unido: 31 Oct. 2008.
Estreno en España: 21 Noviembre 2008.



SINOPSIS
Tras la aventura anterior nadie puede estar seguro de en quién confiar cuando una organización secreta actúa en la sombra sin nadie que los detecte. Incluso Bond parece ir por libre y buscar venganza, pero tiene una misión que cumplir.

OPINIÓN
No puedo escribir más en la sinopsis porque no entendí el tema de la película. Sólo sé que hay espías ocultos por doquier, traidores y militares corruptos.

Tras 108 minutos de acción trepidante me quedé con la sensación de no haber entendido la película. Comprendo que el argumento continúa al de Casino Royale y que no no vi esta película, pero aún así considero que el director debería haber aclarado un poco más las cosas pensando específicamente en gente como yo, que no fue a ver la anterior pero sí esta.

Algunas escenas de acción me parecieron tan irreales que no tendrían cabida ni en una película del Capitán América, porque hay golpes demasiado exagerados, saltos increíbles y coincidencias absurdas que permiten la supervivencia del agente secreto, pero todo de una forma tan inverosímil que no hacía otra cosa que reírme. En algunas peleas llegué a admirar al director (o guionista) por la consecución de situaciones que, dejando a un lado la realidad, hacen que Bond gane una pelea cayendo, cogiéndose a cables y barras para no estrellarse, perdiendo y recuperando el arma, es decir, que todas esas acciones quedan incluso bien dentro de la película, pero que te pones a pensar en el mundo real y te das cuenta de que es absurdo, pero no deja de ser curioso.

En definitiva, una película más de James Bond, en esta ocasión sin aparatos extraños y sin Martini con Vodka, que lo hace un poco más actual, pero no deja de ser irreal.
David Bernad Web Developer

Hombre sin tiempo. Informático, geek y #PapaGamer. Capitán de @GAMELX FM. Me encantan los videojuegos, la tecnología, el cine y los cómics. El Murciélago del Palmeral.

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